martes, 23 de febrero de 2016

EL DESVÁN DE TÍA NORA

Siempre me encantó ese tren, pues venía cargado de historias e ilusiones. Entre ellas la nuestra, solíamos en Navidad visitar a tía Nora hermana de mi madre pues vivía en los Alpes.
Desde que tío Ghin murió quedó muy sola, ya que no tuvieron descendencia. La recuerdo intentando convencer a mamá de que me dejará con ella, a lo cual mamá le reprochaba que ella era la que tenía que regresar con nosotras que en el pueblo tenía la casa de mi abuela.
Pero ella tan terca no estaba dispuesta a dar su brazo a torcer. Pues se había acostumbrado a vivir allí desde que se casó con tío Ghin.
A tía Nora le traía tantos recuerdos aquel lugar que no aceptaba la proposición que le hacía mama de volver con nosotras.
En parte entendía a mi tía llevaba casi toda una vida en Suiza como para empezar de cero en otro lugar.
A pesar de los años se conservaba muy bien sería el clima de los Alpes que apenas tenía arrugas su piel era tan perfecta.
La casa donde vivía mas bien era pequeña pero me encantaba pues disponía de un desván en la parte de arriba donde guardaba todos sus recuerdos. Lo que siempre me llamó la atención de allí era el gran baúl de color oscuro con tachuelas, en el se encontraban, fotografías antiguas de tía Nora y tío Ghin, de lo largo de su vida ya que les encantaba viajar, cada vez que tenían algo de tiempo se perdían.
Pero lo que realmente me impactó en ese momento, fue encontrar una foto de una niña rubia con dos coletas que no la conocía de nada, mas o menos tendría mi edad. En ese momento mama me llamó para que bajara y guardé la foto a toda prisa..... 


Texto: Silvia Hernández de Luis





      

domingo, 21 de febrero de 2016

TARDE DE OTOÑO

Aquella tarde la esperó a la salida del trabajo, a pesar del cielo nublado no percataron que podría llover, pero a medida que iban caminando, la lluvia los sorprendió de repente.
La abrazo por la espalda para intentar protegerla de la lluvia pero no les quedó otra que refugiarse en aquel portal. Fue allí donde la beso por primera vez, donde sus manos recorrieron todo su cuerpo, haciéndole sentir cosas que jamás ella había sentido, sus besos le erizaron la piel, de tal forma que parecía estar en una nube. A pesar de sus principios se dejó llevar por la pasión desmesurada de aquella tarde de Otoño que jamás olvidaría.

Texto: Silvia Hernández de Luis

sábado, 13 de febrero de 2016

RECUERDOS

Solía recordar aquella vieja ciudad que parecía haberse parado el tiempo en ella. Sus calles guardaban silencio  solo se apreciaba el sonido del tranvía, haciendo paradas para subir a bordo a aquellas personas que empezaban su nueva jornada de trabajo bien temprano, ya que el reloj marcaba las 4:30 de la mañana, pero la claridad del día ya era visible a través de los visillos de los ventanales de aquel Hotel.
En aquella ciudad tan maravillosa a esa hora, comenzaba un nuevo día.

Texto: Silvia Hernández de Luis

Adele - Someone Like You

MAL DE AMORES

Realmente no sabía si era el camino exacto, aquel que la llevaría a la casa de la anciana con poderes. La que solía ayudar a los chicos cuando sufrían mal de amores.
Pues ella era nueva en la Aldea, pero había escuchado varias veces que la anciana tenía el don de poder curarlos.
Así que decidió emprender aquel viaje e instalarse en aquella otra Aldea, para intentar olvidar su pasado.
Liz era una chica tan inocente que por desgracia creyó perder a su gran amor, pero estaba tan equivocada, ya que él la seguía amando como nunca, pero había sido hechizado por una malvada bruja para casarlo con su hija.
La pobre hija no tenía ni idea de lo que su madre le estaba haciendo pues ella se desvivía por San, creyendo que él la amaba por decisión propia, no por estar bajo los efectos de un hechizo.
Mientras tanto Liz solo quería llegar a la casa de la anciana para que la curara del mal de amores que sentía aún por San...

Texto: Silvia Hernández de Luis

JUSTICIA

La soledad que se percibía en la casa era sublime, nada ni nadie podría cambiar lo que alguna vez se vivió en ella, nada era lo que parecía ni los vivos estaban vivos, ya que carecían de sentimientos, ni los muertos estaban muertos, pues permanecían vagando sus almas por la antigua casa, esperando que algún día se hiciera justicia por ellos.

Texto: Silvia Hernández de Luis

SIEMPRE LA AMÓ

Siempre tuvo la esperanza, de que ella volvería de nuevo a sus brazos, pues él, la seguía amando con todas sus fuerzas, tanto que esa conexión sin saber se la transmitía a ella, que  a medida que pasaba el tiempo, lo seguía recordando cada vez mas, hasta el punto de volver a unirse de nuevo, pero esta vez para siempre.

Texto: Silvia Hernández de Luis

A PESAR DE LA LLUVIA

Aquella noche lo que realmente les apetecía a pesar de la lluvia, era compartir un rato de charla, en aquella antigua taberna Irlandesa, acompañados de una bonita música.

Testo: Silvia Hernández de Luis

GOTAS DE LLUVIA

Al fin llego el Otoño, poco a poco van cayendo las hojas de los arboles y nos va impregnando el olor a tierra mojada con las primeras gotas de lluvia. Preparamos la leña para así poder enfrentar el duro frío del invierno, nos acomodamos en nuestros hogares, junto al calor de la chimenea, viendo caer la lluvia a través de los cristales, tal vez algunos relámpagos con fuerza, que a veces nos hacen pasar la noche a la luz de las velas contando nuestras historias.

Texto: Silvia Hernández de Luis

PUEBLO FANTASMA

El pueblo quedó deshabitado desde hacía años, cuantas historias y a la vez cuantos silencios guardados, tras los muros de sus viejas casas, que aún quedaban medio derruidas, pues las riadas arrasaron todo a su paso, solo se apreciaba el silencio y la soledad de aquel pueblo fantasma que algún día hubo vida en él.

Texto: Silvia Hernández de Luis

HACIA OTRO LUGAR

Esa noche tuvo que partir hacía otro lugar, pues allí, lo daba todo por perdido, realmente lo que mas le importaba en ese momento, era abrirse nuevos horizontes, como muchos por circunstancias lo han tenido que hacer a lo largo de sus vidas.

Texto: Silvia Hernández de Luis

AÚN PASANDO LOS AÑOS

Todos los años de su aniversario, se dirigía hacía el mismo lugar, pues aún no había superado su gran perdida, después de una larga vida juntos, él la seguía recordando como el primer día que la conoció bajo la lluvia, junto aquel banco de madera.

Texto: Silvia Hernández de Luis

INFIDELIDAD

Ese día llegó del trabajo mas tarde de lo habitual, ella esperaba ansiosa por saber que había ocurrido, los niños llevaban horas dormidos pero aún cansada siguió dejada caer en el sillón algo adormilada, al escuchar la puerta se desveló, y se dirigió a él con reprimenda del por que de su tardanza, a lo cual él respondió, mas trabajo de lo normal, pero ella nunca le creyó aunque el pensara que sí.

Texto: Silvia Hernández de Luis

Malú - Si Estoy Loca

LLUVIA EN LA NOCHE

Siempre le gustó escuchar en el silencio de la noche la lluvia caer y el chirrido de las ruedas de los coches al pasar por el asfalto mojado, de la carretera, porque aún sin verla, perfectamente sentía la intensidad con la que llovía.

Texto: Silvia Hernández de Luis

LA INDIFERENCIA

Ese día inesperado el corazón le dio un gran vuelco, todo su cuerpo tembló al verle, hubo un momento que creyó desvanecer en aquel lugar.

El llegaba con una caja para entregar, se miraron por segundos pero hicieron como si no se conocieran ya que la relación entre ambos era nula, el nunca apreció el amor que ella sintió alguna vez por él o al menos eso parecía.

 Así que no tuvo mas remedio que ser lo suficientemente fuerte, para contener sus lagrimas, aguardar su turno en la cola y una vez dejado el paquete, seguir su camino, sin mirar hacía atrás.

Pues la vida por circunstancias, los separaba como si fueran dos extraños.



Texto: Silvia Hernández de Luis

Alejandro Sanz - ¿Lo Ves? (Videoclip oficial)

AQUELLA LLAMADA

Llevaba tiempo pensando en hacer esa llamada, el paso de los años y un encuentro inesperado le hizo recordar a aquel gran amor que tanto había cambiado, Porque desde esa llamada todo se tambaleó en sus vidas, ni siquiera quedó entre ellos una bonita amistad, aunque solo hubiera sido por el amor que alguna vez sintieron algún día.

Texto: Silvia Hernández de Luis

Sebastian Yatra - No Me Llames ft. Alkilados | Video Oficial

martes, 9 de febrero de 2016

AL RESCOLDO DE LA CHIMENEA




La mañana estaba como de costumbre, los cristales aún empañados del relente de la noche, no importaba el pequeño rescoldo que quedara de la chimenea apenas calentaba, seguía apreciándose el frío en casi todas las estancias de la casa y en uno de los rincones de la sala, se encontraba dejado caer papa, en el viejo sillón, pues pertenecía a nuestros antepasados, le encantaba acomodarse en él, con una copa de Brandy de Jerez en la mano, supongo que estuvo atendiendo a sus huéspedes, hasta altas horas de la noche ya que decidió invitarles a cazar en nuestras tierras, siempre tuvieron fama de buena caza. Además papa de corazón noble era muy querido y apreciado por todos, sobre la mesa yacían varias botellas de Brandy, una caja de puros y como no la antigua baraja de cartas de mi abuelo.

Texto: Silvia Hernández de Luis

sábado, 6 de febrero de 2016

MALDITA DISPUTA

Esa noche llovía y hacía un frío atroz que calaba hasta los huesos, tras una disputa como tantas con su hermano no tuvo mas remedio que huir de la casa, cansado de tantas historias y tantas desconfianzas hacia él, ya que acababa de cumplir una condena por trafico de drogas, su hermano no le terminaba de creer, pues siempre anduvo en líos.
Así que tendría que demostrarle como fuera, que realmente había cambiado y que la palabra libertad era muy importante para él, como para volver a cometer el mismo error, pues no le quedaba otra que luchar por encontrar un trabajo digno, pero para ello, tendría que esperar al día siguiente.
Mientras tanto tendría que pasar la noche en la calle debajo de un techado e intentar de encontrar unos viejos cartones que por suerte, no estuvieran empapados por la lluvia.
 Todo fue tan confuso que al final pasó la noche en vela, con un inmenso frío.
A la mañana siguiente con apenas algo de dinero en la cartera, se dirigió al supermercado que había en la esquina del techado, para comprar algo para desayunar, y así calmar un poco el hambre, y fue en ese momento cuando le sucedió algo que jamás hubiese imaginado, al encontrarse con una antigua ex del instituto, que hacía años que no veía.
Aún demacrado de no haber dormido la noche anterior, se dirigió a ella, la cual al verlo quedó estupefacta después de tanto tiempo.
Se fundieron en un abrazo delante de los clientes que esperaban en la caja su turno, ya que trabajaba desde hacia años como cajera en el supermercado. Apenas tuvieron tiempo para conversar.
Ella le preguntó si vivía en la ciudad de nuevo, a lo cual el respondió con un sí rotundo, en ese momento se miraron fijamente a los ojos, suficiente para saber que seguía habiendo química entre ellos.
 Marcos le propuso quedar en verse a la salida del trabajo, a lo cual ella aceptó encantada había acabado de romper con su actual pareja, y la cosa no pintaba bien, ya que no estaba dispuesta a perdonar ninguna infidelidad.
Quedaron a las tres de la tarde para comer juntos, no tenia que dar explicaciones a nadie, pues vivía sola. Y el por suerte estaba libre.
Marcos se despidió de Sacha. Ahora su prioridad era otra, la de encontrar trabajo. Se acercó a distintas oficinas de empleo, para que constaran sus datos en ellas, mientras tanto tendría que seguir buscando trabajo por su cuenta. Así que decidió acercarse al muelle pesquero, para ver si necesitaban descargar algunas cajas.
En el muelle solía a ver bastante aglomeración, unos subastaban pescado, otros cosían redes, y otros observaban como en este caso el viejo lobo. Si, así era como le llamaban de aspecto mas bien grueso con pelo y barbas canosas por los años, frunciendo el ceño y fumando una pipa a la vez. En cuanto vio a Marcos de aspecto corpulento.
 No dudó en llamarle con voz ronca. Eh tu el nuevo.¿ Quieres acercarte? pues te veo por el muelle dando vueltas sin rumbo. ¿ A quien buscas ? en concreto a nadie señor, solo buscó algunas cajas para descargar y así llevarme el sustento para hoy a casa, ya que estoy en paro desde hace meses.
Esta bien me gustas, seré yo quien te dé el trabajo, ayuda a descargar al viejo lobo, pues ya está cansado de tantos años en el muelle.
De seguida Marcos arrancó con su trabajo sin pensarlo dos veces, esa oportunidad no te la brindan todos los días, a su termino después de unas 50 cajas descargadas del barco el viejo le pagó lo acordado, además de invitarle a unos tragos en la cantina, pues fue allí, donde se contaron parte de sus vidas. Al despedirse quedaron a la mañana siguiente, pero esta vez, bien temprano.

Texto: Silvia Hernández de Luis


miércoles, 3 de febrero de 2016

EL VIEJO PIANO DE LA ABUELA

Después de tantos años decidió volver a aquella casa, de la que tantos recuerdos le traía a su memoria antes de que comenzara la guerra. Pues había sido saqueada por el ejercito, solo quedaba el piano de la abuela que tanto aprecio le tenia, ya que recordaba la de veces que tocaron juntas en él, la de emociones vividas.
Conforme avanzaba las escaleras, un nudo le aprisionaba la garganta, pues estaba todo tan derruido, que le partía el alma ver la casa en tal estado, pero lo que realmente la hacía inmensamente feliz, era el poder recuperarla de nuevo después de tanto tiempo.
Pues había pertenecido al estado durante años, por una deuda contraída que gracias a Dios pudo saldar.
En casi todas las estancias aún quedaban las cortinas, desgastadas por el paso del tiempo, se apreciaba un olor a humedad de haber estado cerrada tantos años.
Mientras caminaba iba imaginando como fue anteriormente a la guerra, y como haría lo posible para que no perdiera su esencia por nada del mundo, ya que vivió durante años con toda su familia allí.
Así que no podía permitirse perder esos bonitos recuerdos que la hicieron tan feliz en esa casa.
Recordaba las caballerizas preparando los caballos ya que le encantaban a pesar de haber tenido varias caídas de ellos.
Al recuperarse y a escondidas de la tata volvía a las andadas.
Si por casualidad llegaba a descubrirla, con dos carantoñas que Daysy le hiciera, se la volvía a ganar de nuevo.
Suficiente para que no contara nada a los padres a su regreso. Ya que por cuestiones de trabajo permanecían largas temporadas fuera del hogar.
Le vagaba tantos recuerdos a su mente aquel lugar.
Noches junto a sus hermanos al calor de la chimenea, contando historias, mientras la tata cosía y reía a carcajadas lo que Daysy decía.
Era una niña muy astuta y a la vez la mas rebelde de todos.
Aquellos recuerdos vividos de la tata preparándoles a todos un desayuno exquisito, pues le encantaban la tarta de queso. Mientras todos desayunaban, ella les iba calentando ollas de agua para el aseo.
Daysy la primera en terminar su desayuno y la mayor de todos, la ayudaba a echar el agua en el gran barreño de cin, también recordaba mas de una ocasión el haber retirado los visillos de los ventanales y justo en ese momento, solía divisar a lo lejos y a pesar de la niebla, el coche de caballos de la abuela.

Entonces era cuando Daysy aprovechaba para bajar a toda prisa las escaleras aún en camisón y bata gritando, la abuela, ha llegado la abuela. Cuanta alegría le daba a ella y a sus hermanos su visita, ya que solía pasar los fines de semana con ellos.
Casi resbalándose con las zapatillas de raso se dirigía a su abuela con una inmensa alegría pues la adoraba.
Mientras el cochero ayudaba a la abuela a bajar los peldaños, ella ni corta ni perezosa acudía a sus maletas, que a pesar de su aspecto flacucho, las solía llevar a rastras hasta que el cochero lograba, quitársela de las manos con regañadientes. Pues era el momento que Daysy aprovechaba para abrazar y besar a su abuela como nunca.


Texto: Silvia Hernández de Luis

                      EN LA FRONTERA DE GAZA


Todo empezó por el paso de Erez, fronterizo con la franja de Gaza, solo se abría de forma esporádica para permitir la salida de enfermos y la entrada de ayuda humanitaria. He aquí mi historia como el amor traspasa fronteras. Wadí, militar israelita va a mas de su propia vida el día que afortunadamente el destino le hace comprender de nuevo en el amor, al conocer entre los heridos a una mujer llamada Amaal, que con solo verla, supo que nunca mas podría separarse de ella aunque la vida no seria fácil para ambos.

 Amaal había sido herida en uno de los bombardeos, quedando ella y su hijo inconsciente en el suelo. Su hijo no presentaba ningún tipo de herida física, solo parecía aturdido por el estruendo de la bomba. Wadí intento con sus manos taponar la herida de ella, pero su esfuerzo fue en vano. Pues al final hubo que trasladarla junto a su hijo a uno de los hospitales mas próximos de Israel.

Amaal era de Palestina y estaba casada con un palestino. Vivían en Gaza con sus tres hijos, su marido era un buen padre pero no un buen esposo, desde que se casaron fue victima de malos tratos.......







                                                                                 SI NOS VOLVIÉSEMOS A VER


Francia, mayo de 1940. Llevábamos casi un día caminando y mis pies estaban cansados. Parecía una pesadilla el tener que abandonar nuestros hogares. Por desgracia, había comenzado la guerra.

Francia había sido invadida por Alemania y no nos quedaba otra que abandonar nuestros hogares.

Varias familias decidimos escapar. Todos éramos judíos. Recuerdo mucho calor, un calor sofocante, y pánico a ser encontrados. Llevábamos lo justo en nuestras maletas: algo de ropa, agua y algo de comida. Quizás para tres días, no más.

Notaba a mis padres muy asustados, pues tenían a su cargo siete hijos. Yo era la mayor de todos.

En Francia teníamos una fábrica de calzados y no nos iba del todo mal. Mi hermano Pierre y yo trabajábamos en ella junto a mi padre. Nuestra vida era tranquila, habríamos sido felices si no hubiera sido por lo que estaba sucediendo........