viernes, 8 de diciembre de 2017

EL INVIERNO

Solo se apreciaba los techos nevados de las casas pues las puertas y las ventanas quedaban algo cubiertas por la nieve, solíamos estar totalmente provisionados de comida, pues con las grandes nevadas no era recomendable salir de nuestras casas, el invierno se hacia largo aunque debo reconocer que a mi me encantaba, no importaba que hiciera frío con una buena chimenea y bastante leña no habría porque preocuparse o al menos a mí me lo parecía.

Aunque a papa lo notaba algo preocupado, pues la ultima cosecha no había sido del todo buena, ya que habíamos tenido bastantes perdidas con las heladas. Mis padres temían que este invierno quizás fuera peor que el anterior.

Mi madre a pesar de dedicarse a las labores del hogar, se dedicaba a la elaboración de quesos artesanos había ganado varios premios ya que había logrado que sus quesos fueran conocidos en toda la comarca, estaba completamente segura que con el tiempo serian conocidos en casi todo el mundo, ya que mi madre ponía todo su amor en ellos, la solían felicitar constantemente por lo exquisito que estaban.

Gracias a esos quesos seguíamos adelante pues al menos podíamos subsistir, sobre todo cuando la cosecha no había sido la esperada.

Después del duro invierno recuerdo aquel día como si fuera ayer, el sol calentaba muy poco pero suficiente para ir derritiendo aquel hielo que aún quedaba como escarcha, al fin se acercaba la primavera, aunque quizás se hiciera algo de rogar........

Texto: Silvia Hernández de Luis

miércoles, 8 de noviembre de 2017

SUEÑOS ROTOS

Hacia semanas que no dejaba de llover, casi llevaba seis meses en aquella habitación en la que apenas tenia contacto con el mundo exterior.

Solo le importaba su chica, la cual atravesaba la peor de las enfermedades, aquella que la iba debilitando poco a poco, dejándola sin fuerzas, sin alegría, sin vida, pero ahí estaba él, siempre a su lado, les quedaban tantas ilusiones por vivir aunque todo quedaría como un sueño.

 El destino se la estaba arrebatando de su vida, sin contemplación alguna, un nudo presionaba su garganta, ni si quiera podía llorar, los médicos insistieron que a pesar de estar sedada podía oír todo a su alrededor.

 Ella solo le tenia a él quien la enamoró a pesar de su timidez en aquella facultad de medicina, pero la vida se había empeñado en separarlos.

 Cuantas veces deseó que todo fuera una pesadilla, pero las cosas eran tan distintas ya que a ella solo le quedaban semanas de vida y a él le quedaría esos últimos momentos vividos junto a ella que perdurarían en su corazón y en su memoria por siempre.

Texto: Silvia Hernández de Luis

jueves, 7 de septiembre de 2017

ENTRE VIÑEDOS

Me encantaba la llegada del verano porque lo pasaba en Jerez junto a mis abuelos en la finca de viñedos que poseían era preciosa con unas vistas inmejorables al campo y a las viñas. Allí me sentía feliz y libre como los pájaros.

Mi abuelo desde siempre fue un gran luchador, solía trabajar esas tierras como uno más, ya que de pequeño es lo que conoció, pertenecía a una familia humilde y trabajadora, que cansados de pasar fatigas al fin encontraron ese hogar, donde su padre le enseño a trabajar duro desde muy niño.

El señor Carlos dueño de la finca le cogió un cariño especial, ya que él nunca tuvo hijos pues su esposa falleció meses después de la boda. Por ello siempre bromeaba con mi abuelo diciéndole que si seguía tan luchador, algún día seria el dueño de todo ello.

El corría a contarles a sus padres lo que el señor Carlos le decía, sus padres le animaban a seguir luchando, porque nada se conseguía en la vida sin constancia.

Entonces ocurrió algo inesperado, su madre enfermó por unas fiebres y por desgracia falleció, lo que sumió a mi abuelo en una gran tristeza aún era un niño, ese episodio lo marco para siempre.

A los meses el señor Carlos propuso a mi bisabuelo mandar al niño a estudiar fuera, que no se preocupara por nada, que él se haría cargo de sus estudios pues ello le vendría bien para desconectar un poco de lo sucedido, mi bisabuelo a fuerzas de lagrimas aceptó aquella propuesta, pues sabia que le vendría bien, ya que el saber no ocupa lugar.

Esa mañana bien temprano mi abuelo partió para Madrid para instalarse en uno de los mejores colegios internos del lugar, solo regresaba a Jerez en Navidad y en Verano.

En sus vacaciones hacia la vendimia como el resto de trabajadores, pues él lo quería así, con los años se convirtió en un buen enólogo, a su vuelta a Jerez al finalizar sus estudios, hacia de Relaciones Publicas, junto al señor Carlos, para la exportación de vinos mundialmente.

 Años después Falleció el señor Carlos, dejando en su testamento a mi abuelo como único heredero de todas sus tierras, pues desde siempre lo consideró como su hijo a pesar de no serlo. Dejó un gran vació en aquel lugar, por ser un hombre bueno y respetuoso con todos sus trabajadores.

Aún con el tiempo a mi abuelo se le escapaba alguna que otra lagrima ya que lo tuvo como un segundo padre.

Un año después lo haría mi bisabuelo ello lo llevo a la gran tristeza del todo, pero al tiempo gracias a Dios, conoció a mi abuela en uno de sus viajes para las exportaciones, y en un año decidieron casarse en la capillita de los remedios, que aún perdura en la finca.

 Solía haber misa todos los Domingos a partir de las ocho de la mañana. Recuerdo como si fuera ayer lo primero que hacia al llegar aquel lugar, después de ver a mis abuelos me encantaba visitar aquella capilla, era preciosa, en su altar se encontraba la virgen de los remedios, a la que tanto recé y pedí.

Para mi esos veranos fueron únicos perduraran en mi memoria para siempre aquellos atardeceres junto a mis abuelos, que a pesar de los años se encontraban enamoradísimos el uno del otro, fui tan feliz en aquel lugar.......

Texto: Silvia Hernández de Luis





martes, 8 de agosto de 2017

ATRAPADA

Seria sobre la una de la madrugada, había tenido un día agotador, la calle estaba solitaria había acabado de cerrar el bar donde trabajaba, se dirigía hacia el coche cuando de pronto varios hombres con acento extranjero se acercaron hacia ella agarrándola y metiéndola en un camión a la fuerza.

Fue ahí, donde comenzó su pesadilla grito, pataleo, lloro pero por desgracia no había nadie en el lugar que pudiera ayudarla.

Recorrieron kilómetros en aquel camión donde en él, se encontraban el resto de chicas, todo apuntaba a una red de trata de blancas, todas habían sido raptadas por esos tipos sin escrúpulos.

Después de muchísimas horas llegaron a aquel lugar, los ojos los llevaban vendados, las bajaron de aquel camión, una vez en el sitio les quitaron las vendas y descubrieron que se encontraban dentro de una gran nave, con unas cuantas de literas, un pequeño servicio y una cutre cocina, les explicaron lo que tenían que hacer, tristemente trabajar para ellos sin rechistar y como no, sin delatarles o matarían a sus familias.

Yaiza y el resto de chicas no daban crédito lo que estaban viviendo en esos momentos, muchas lloraban muertas de pánico y fueron apaleadas por esos tipos.

Ni si quiera tenían tiempo para lamentaciones, lo único que les quedaba era sobrevivir en aquella situación tan cruel que les había tocado vivir, al ser atrapadas por esa mafia.

Los días se hacían eternos, sobre todo las noches, les era igual que lloviera, granizara, o hiciera un calor sofocante, tenían que estar ahí, al pie del cañón como se suele decir e intentar de complacer a clientes sin escrúpulos.

Aquella noche Yaiza no se encontraba bien, tenia fuertes dolores en el abdomen, pero aún así no tuvo mas remedio que salir a trabajar, llovía con intensidad, maldecía lo que le estaba sucediendo, cuando paraba algún coche deseaba no ser ella a quien eligieran, muchísimas veces rezo por ello, pero no siempre sus suplicas fueron escuchadas.

Aunque, esa noche algo cambiaría en su vida, fue aquel coche que paro justo en frente de ella.
 En ese momento se encontraba cabizbaja pero no tuvo más remedio que alzar su mirada e incluso sonreír sin ganas.........

Texto: Silvia Hernández de Luis





lunes, 24 de julio de 2017

LA SEÑAL


Como cada día esperaban su tal ansiada, aquella que les ilusionaba, aquella en la que pensaban mil veces sí hacia falta.

Pues era el único amor que podían dedicarse el uno al otro aunque fuera desde la distancia.

 Al menos así eran felices, era tan poquito con lo que se conformaban. Y tan grande a su vez.

Que ese amor seguiría intacto en sus corazones para siempre.

Texto: Silvia Hernández de Luis

















viernes, 7 de julio de 2017

AQUELLA ESTACIÓN

Mi ultimo Tren pensó en esos momentos, al llegar a aquella estación tan solitaria ya que minutos antes había partido, de pronto un miedo la inundo en aquellos instantes al encontrarse sola allí, de repente al girar la cabeza, él estaba allí aquel chico de acento argentino que se atrevió a entablar una conversación con ella, preguntándole si también había perdido el Tren, parece ser que sí respondió algo nerviosa, pues ni si quiera le conocía y en aquellos momentos le superaba la situación.

Hubiese salido corriendo de allí, pero su mirada le daba confianza. Le pregunto si el Tren que había perdido exactamente era el que iba a Galicia, sí respondió. Entonces hemos perdido el mismo comentó, apuntando a su vez el próximo no sale hasta las 24.00 de la noche.

Así es, respondió la chica entonces le pregunto su nombre Nadia contestó y el tuyo se atrevió a preguntar, Adalberto respondió.

De pronto se vio envuelta en una conversación con un desconocido en aquel lugar, pero era como si lo conociera de toda la vida, una sensación tan extraña.

El le contó de su vida, como que sus padres eran de Galicia y tuvieron que emigrar a la Argentina, en busca de un futuro mejor, de ahí su acento Argentino a pesar de ser Gallego, sus padres seguían conservándolo aún.

Ella le contó que también era gallega, y que sus padres por suerte no tuvieron que emigrar, pues mantenían un negocio familiar de casi un siglo, y gracias a Dios les iba bien.

A medida que pasaban las horas percataron que tenían muchas cosas en común.

Quizás realmente no habían perdido aquel Tren, quizás lo tenían delante de sus ojos quien sabría si para siempre.

Texto: Silvia Hernández de Luis


domingo, 28 de mayo de 2017

SIEMPRE TE AMARÉ

           Como cada mañana preparaban todo antes de salir, el los antiguos prismáticos que aún conservaba de su abuelo, ella el ultimo libro que estaba leyendo, titulado Nela, que la tenia totalmente intrigada.

La mañana de nuevo invitaba a pasear por esas playas, de arena fina y agua transparente, la mar estaba tranquila, el sol aún no calentaba lo suficiente, serian aproximadamente las ocho de la mañana  solo se apreciaba el sonido de las gaviotas al pasar, además del sonido de los barcos al llegar al puerto pesquero.

Después de el ansiado paseo, entre risas y arrumacos como si fueran dos adolescentes, el solía ir a las rocas, para desde allí divisar los barcos, ella se decantaba por sentarse en la arena, y así poder leer un poco.

Entonces el lanzó aquella botella, que había guardado la noche anterior, entre las rocas, para sorprender a su amada con una nota.

A su vez exclamo.  ¡Constanza creo haber visto una botella en el mar con una nota dentro, va hacia la orilla !

En ese momento Constanza alzó la mirada, hacia el mar, era cierto una botella se iba aproximando cada vez más.

Luis apresuro su paso desde las rocas, hacia su esposa, la cual ilusionada pero a la vez nerviosa, se le vino alguna que otra pregunta a la cabeza ¿ Sera que alguien necesita ayuda ? En ese momento se hizo con aquella botella, tiro de aquel tapón de corcho, y la volcó hacia abajo, para sacar aquella nota. La cual decía así:

Constanza eres la mujer de mi vida, le agradezco al señor haberte puesto en mi camino, gracias por hacerme tan feliz todos estos años. Siempre te amare.

Ella entre lagrimas se abrazo a su marido y lo beso con la misma pasión de cuando eran unos niños.
A pesar de los años, aquel amor seguía intacto entre ambos.

Texto: Silvia Hernández de Luis


                                           
                                       


                                   

viernes, 5 de mayo de 2017

EN LA PENUMBRA

En aquel antiguo Hospital, aún se escuchaban las voces de aquellos enfermos, que no pudieron soportar sus males, por no haber cura para ellos.

Por desgracia eran encerrados y abandonados a su suerte, hasta que morían de hambre o quizás de pena, por no existir el tratamiento que realmente necesitaban, solo recibían maltratos y vejaciones por parte de sus superiores.

Era por ello que sus almas quedaron atrapadas en aquel antiguo Hospital, clamando Justicia por sus muertes, pero ya nada se podía hacer por ellos, solo rezar por sus almas para que al fin descansaran en paz.

Texto: Silvia Hernández de Luis


martes, 18 de abril de 2017

AQUELLA CASA

Sus almas esperaban impacientes para poder reunirse de nuevo.

 El solía aguardar su visita en aquella casa que tantos recuerdos compartieron en común, ella a pesar de tantos años, le seguía siendo fiel a su gran amor, aquel que la hizo maravillosamente feliz, aquel que le dio lo mejor de sí.

 Era por ello que solía visitar aquella casa constantemente a pesar de estar algo derruida, pues intuía que su presencia permanecía aún allí, esperándola para cuando llegara la ansiada hora de partir.

Texto: Silvia Hernández de Luis


Mix - Within Temptation - Memories





miércoles, 29 de marzo de 2017

EN EL HOSPEDAJE

Mi querida Adele, la sigo esperando ansioso tras los cristales de este antiguo Hospedaje, el cual la vi por vez primera intento visualizarla en mi mente ya que fue usted quien paso noches en vela junto a mi, para bajar aquella fiebre.

Le estaré eternamente agradecido por lo que hizo, poco a poco voy recuperando mi memoria apenas salgo del lugar por mi perdida de visión, los días se hacen eternos para mí, casi diría que siempre es de noche, si no fuera por el canto de los pájaros al amanecer, ya que son mis únicos aliados.

Sin mas proferir estaría encantado de volverla a ver. Sí usted así lo decidiera, la esperare con gran entusiasmo, en los jardines de este preciado lugar para dar un largo paseo y poder conversar.

Pues si sigo entre estas cuatro paredes acabaré loco, y créame que no me gustaría, pudiendo cortejar a una bella dama. Frederick.

Texto: Silvia Hernández de Luis

Beethoven Silence

                                         
               



lunes, 20 de marzo de 2017

SUEÑOS

Aquella casa solía estar en mis sueños, algo me vinculaba a ella pero a ciencia cierta no sabia el qué.
 He llegado a pensar quizás viva en vida paralela con otra persona, porque no termina de desaparecer de mis sueños, despertándome a veces con taquicardias una gran casa antigua, parte de la casa inhabitable.
Han sido muchas las veces que he bajado esas escaleras y he llevado la mirada fija a esa maldita puerta, en una de mis pesadillas esa puerta esta entreabierta, un miedo me inunda el cuerpo en esos momentos, pero traspaso esa puerta y me encuentro casi con otra casa, llena de habitaciones en la que ni si quiera me apetece entrar, pues siento frío quizás el traspasarla me hace entrar en contacto con los que ya no pertenecen a este mundo.
 Desde niña tengo el don de sentir presencias extrañas.
 En mi sueño siempre acabo corriendo escaleras abajo, como alma que lleva el diablo, en mi mente mientras corro, me digo así misma, la tengo que vender pues no termino de acostumbrarme a ella, pero realmente no soy yo quien deba hacerlo, si no sus dueños, pues yo solo vivo lo que la otra persona vive y siente en esa casa, la reconocería a tres mil leguas, pues por desgracia a veces en esa casa vivo yo.

Texto: Silvia Hernández de Luis

miércoles, 22 de febrero de 2017

CON EL CORAZÓN

La mañana amaneció algo fría, pero aún lo estaba mas su corazón, apenas pudo conciliar el sueño en la noche, pues había llegado el momento de la elección, le pareció una eternidad el cruzar aquellos pasillos hasta llegar aquella estancia que tanto odiaba, de mandato de obediencia desde que tenia uso de razón.
Todos aguardaban allí en aquellos momentos.

 En la mesa sobre un escrito se encontraban aquellas llaves, las cual simbolizaban un reino y un esposo al que escoger.

Miro a su alrededor por unos momentos y bajo la atenta mirada de su padre, alzó su voz diciendo.

Padre aún no comprendéis que no amo a ninguno de los presentes.

Lo sé mi pequeña pero con el tiempo aprenderás amarlo como también supo hacerlo tu madre.
Con lagrimas en los ojos y casi temblando, decidió escoger la más pequeña. Entonces su padre  preguntó, porque decidiste elegir la más pequeña de todas, a lo cual su hija contestó, porque mi corazón me dicta que no ha querido demostrar su riqueza y dará la importancia a lo que realmente deba, a nuestro amor.





jueves, 2 de febrero de 2017

LA OTRA ORILLA

Se enamoraron como nunca antes. Sedientos de amor desde el primer día.

Desde aquella playa solían contemplar juntos el cielo, el horizonte, el mar.

Había sobrevivido a una larga travesía, donde muchos de ellos son engullidos sin piedad por las aguas, lo que nunca imaginaria encontrar el amor de su vida justo, en la otra orilla.

Texto: Silvia Hernández de Luis

martes, 24 de enero de 2017

EN AQUELLAS MONTAÑAS

Ni el tiempo ni la distancia podrían borrar lo que ya estaba escrito.
Aquella tarde conversaron durante horas, él no le supo reconocer que seguía sus pasos, quizás por falta de valentía.

Pero ella no le creyó puesto que desde siempre tuvo un sexto sentido, aquel que con el tiempo le daría la razón a su pregunta, pues él nunca dejo de seguirla aunque fuera en la distancia, porque sabia perfectamente, como había sido amado por ella y eso jamás lo olvidaría.

 Desde aquel viaje a las montañas su vida dio un giro inesperado, al estar  en el umbral de la muerte en una de sus expediciones, a su despertar del coma, el único nombre que pronunciaban sus labios era el de ella, aquella chica de corazón noble que un día tuvo entre sus brazos, aquella chica que le hacia soñar en la noche una y mil veces, la que volvería a estar en su presente Dios sabría hasta cuando.....

Texto: Silvia Hernández de Luis

martes, 10 de enero de 2017

ESPERANZA Y RESIGNACIÓN

Aquel viejo reloj marcaba las nueve menos cuarto, otro día mas para volver a empezar, quizás la esperanza nunca la perdió.

Si decir que estaba cansada de la vida que llevaba, a expensa de la caridad, para sacar si quiera para un bocadillo o muy de vez en cuando para algo caliente, es la historia que le toco vivir a Blanca, al perder a sus padres, A sus 18 años al termino de sus estudios, parecía todo perfecto para lanzarse al mercado laboral, si no hubiera sido por lo que aconteció, era hija única vivía con su madre ya que su padre falleció unos años antes, dependían de la paga de viudedad, pero de ahí tenían que pagar el alquiler de la vivienda ya que no era propia y correr con el resto de gastos, a ello se le sumo la enfermedad de su madre, la cual necesitaba constantemente ayuda, vivía prácticamente encerrada para poder atenderla como era debido.

Pero una mañana su madre no despertó. Desde ahí todo cambiaría para Blanca primero por su perdida, segundo porque quedaba desamparada totalmente ya que tuvo que abandonar la casa en la que vivía puesto que no tenia como pagarla,

Pero que injusta era la vida no le quedaba de otra que vivir de la caridad, pues anduvo buscando trabajo pero no tuvo suerte, a ello se le sumaba su aspecto desaliñado de no tener el aseo debido y las ropas algo anticuadas, jamás olvidaría la primera noche que tuvo que pasar en aquella pensión mal oliente, pues ni si quiera tenia ventanas, sus dueños eran mayores y no la tenían nada aseada, la pensión era tan cutre que apenas tenían huéspedes.

Todas las mañanas de lunes a domingos el ruido del viejo reloj la despertaba a la misma hora, para enfrentar un nuevo día, aquel que Blanca intentaba sobrellevar hasta que cambiara su suerte.......


Texto: Silvia Hernández de Luis