miércoles, 27 de junio de 2018

EN AQUEL CAJÓN

Nunca dudes de mi amor. En ese momento un nudo le aprisionaba la garganta era tanto lo que le amaba, sus lagrimas caían en aquel papel que guardaba con esperanza en aquella vieja mesa desgastada por el paso del tiempo, toda una vida de amor en él.

Era allí donde guardaba aquellas cartas que nunca se atrevió a mandar, pues en uno de sus arrebatos se marchó, dejándola desolada por mucho tiempo sin entender el por que.

Pronto fue sustituida lo que le causo un gran dolor pues lo amaba con locura. Guardo aquella carta junto a las demás bajo llave.

A pesar de su vejez su corazón seguía latiendo por aquel amor de juventud.

Texto: Silvia Hernández de Luis


sábado, 2 de junio de 2018

PRESENCIAS

 Caminaba por aquellas calles, en la cual vendían algunas casas antiguas. De pronto me llamo la atención una de ellas, con un balcón en el centro y rodeada de ventanales de madera percate que todos estaban abiertos.

 En ese momento fije la mirada en uno de ellos en concreto, cuando de pronto se cerro bruscamente de un portazo pero solo el cual yo miraba.

Sentí un gran escalofrió por mi cuerpo pues seguían habitando en ella presencias, al menos lo que percibí en aquel portazo quizás de enfado no lo sé. Lo que sí note es que querían seguir viviendo en ella, sin más y sin que nadie les molestase jamás.

Texto: Silvia Hernández de Luis





domingo, 27 de mayo de 2018

EN LA DISTANCIA

No le importaba de que forma estuviese en su vida, solo con saber que estaba en ella le era mas que suficiente, perfectamente sabía que no podía exigir más de lo que tenia, pues no seria justo aunque se amasen.

Les había tocado vivir una historia difícil por aquel entonces. No tirarían años por la borda sin piedad alguna, seguirían manteniendo esos votos de fidelidad ya que así lo habían firmado en aquellos altares ante los ojos de Dios.

Sacrificarían su amor por los suyos pero tan solo físicamente, con el corazón jamás podrían. Por que ni siquiera ellos eran dueños de sus propios sentimientos.

Texto: Silvia Hernández de Luis

sábado, 14 de abril de 2018

CON EL VAIVÉN DE LAS OLAS

Llevaba días observando aquella chica sentada en la arena frente al mar. Solía escribir aquel nombre, el cual desaparecía con el vaivén de las olas pero ella de nuevo volvía a escribir, a veces en silencio a veces llorando.

Esa tarde decidí acercarme hacia ella, al hablarle note que no me oía solo me miraba, empecé a signar con ella mediante lengua de signos ya que percate que era sordomuda, le pregunte si estaba bien, me dijo que no, me atreví a preguntarle el por que, entonces me invito a sentarme junto a ella.

Era como si mi presencia le hubiera dado tranquilidad quizás era lo que necesitaba en esos momentos. Sin más me signo su historia la cual quede conmocionada, había sido abandonada por su padre desde el vientre de su madre.

 Pero era tanta su nobleza que tenia la ilusión de llegar a encontrarle algún día, porque lo quería sin ni siquiera haberlo conocido, porque jamás lo juzgo por lo que hizo y porque su corazón ansiaba por encontrarle.

Mientras tanto seguiría escribiendo aquel nombre en la arena, el mismo que desaparecía por momentos con el vaivén de las olas.

Texto: Silvia Hernández de Luis

martes, 10 de abril de 2018

EN LA SOLEDAD DEL FARO

Solía recordarle en la soledad de aquel Faro.

Por suerte era allí donde tenia todo el tiempo del mundo, para pensarle, quererle, amarle.

Como único testigo el mar, solo él conocía sus sentimientos, solo él sabía de esa señal, aquella que los mantuvo ilusionados por mucho tiempo.

Texto: Silvia Hernández de Luis

viernes, 2 de marzo de 2018

ÁMAME ALGÚN DÍA

Sentía que de nuevo se reía de ella, aunque quizás no estuviera en lo cierto almeno eso le parecía, mientras tanto ella seguiría fiel a sus sentimientos, por que ella sí que le amaba realmente de corazón, como siempre lo había amado, así que seguiría su vida como estaba acostumbrada hacer.

La mañana estaba fría, aún así, había decidido salir a tomar el aire, tenia la cabeza como si le fuese a estallar, en ese momento lo menos que le hubiera apetecido era quedarse en casa ese día, pues la tristeza se apoderaría de ella sin piedad alguna.

Pero eso no lo iba a permitir, después de pasear un poco, cogería el metro y se dirigiría
a su trabajo como cada mañana. Allí recobraba vida y le encantaba sentirse útil ayudando a aquellas personas sin recursos, trabajaba como asistenta social, se topaba con miles de historias que realmente le costaba digerir, pero era su trabajo y por mucho tiempo, ya que había firmado un contrato para tres años......

Texto: Silvia Hernández de Luis

sábado, 17 de febrero de 2018

AQUELLA CIUDAD TAN ESPECIAL

La tarde se encontraba algo lluviosa pero aún así decidí salir un poco pues aquella ciudad era preciosa, sus calles, sus plazas, todo en sí.

Decidí sentarme en aquel café, cuando de pronto alguien pronuncio mi nombre.

- Señorita Evelyn ¿Qué tal, un café?

- Vaya no le esperaba señor Heathcliff.

- Decidí salir un poco a pasear en cuanto dejo de llover.

- Pues pensé igual que usted ya que me encanta esta ciudad, soy tan feliz aquí.

- Lo imagino señorita Evelyn créame he recorrido medio mundo y ninguna ciudad me ha fascinado tanto como esta.

-Veo que es usted un aventurero o al menos ha viajado bastante.

- Cuénteme de usted señorita Evelyn se la ve muy buena chica.

- Mi vida no ha sido fácil señor Heathcliff, fui adoptada de niña por una tía mía, ella me educo y asistí a los mejores colegios pero realmente no era feliz, aunque nunca me falto de nada gracias a ella.
Pero siempre tuve en mente aquel fatídico accidente en el que perdieron la vida mis padres en aquella carrera de caballos.

- Perdóneme señorita Evelyn mi intención no era entristecerle.

- Lo sé señor Heathcliff pero a veces viene bien hablar y usted me da esa confianza para hacerlo.

- Me alegro que así sea, sabes que la aprecio desde que la vi en la biblioteca, venias buscando aquel libro antiguo. ¿ Lo recuerdas?

- Si lo recuerdo perfectamente, por cierto me encantó.

- Señor Heathcliff siento despedirme pero se me hizo algo tarde.

- Quiere que le acompañe señorita Evelyn.

- No hace falta vivo cerca de aquí.

- Esta bien espero verla pronto por la biblioteca de nuevo.

- Seguro que sí, pronto iré por un nuevo libro.

 Caminé cabizbaja me encontraba algo triste, cuando de pronto tropecé
con un desconocido.

- Perdón pensaba en mis cosas que torpeza la mía.

- No se preocupe señorita de igual yo pensaba en las mías.

 Al despedirnos mire hacia atrás y el también lo hizo, seguí caminando y a la vez pensando que lo había visto en algún otro lugar, almeno me daba esa sensación, cuando de pronto recordé que era el ayudante del señor Heathcliff........

Texto: Silvia Hernández de Luis


sábado, 20 de enero de 2018

MALDITO ENGAÑO

Si decidía engañarse a si mismo solo podría a su mente, no a su corazón, no le cabía la menor duda de ello.

Pero aún así era tan difícil para ambos que el que fuere mas fuerte de corazón seria quien debía alejarse.

y estaba completamente seguro que debía ser él, ya que sabía perfectamente que ella carecía de esa fortaleza y por lo tanto seguiría amándole hasta el fin de sus días.

Texto: Silvia Hernández de Luis