Si decidía engañarse a si mismo solo podría a su mente, no a su corazón, no le cabía la menor duda de ello.Pero aún así era tan difícil para ambos que el que fuere mas fuerte de corazón seria quien debía alejarse.
y estaba completamente seguro que debía ser él, ya que sabía perfectamente que ella carecía de esa fortaleza y por lo tanto seguiría amándole hasta el fin de sus días.
Texto: Silvia Hernández de Luis