viernes, 7 de julio de 2017

AQUELLA ESTACIÓN

Mi ultimo Tren pensó en esos momentos, al llegar a aquella estación tan solitaria ya que minutos antes había partido, de pronto un miedo la inundo en aquellos instantes al encontrarse sola allí, de repente al girar la cabeza, él estaba allí aquel chico de acento argentino que se atrevió a entablar una conversación con ella, preguntándole si también había perdido el Tren, parece ser que sí respondió algo nerviosa, pues ni si quiera le conocía y en aquellos momentos le superaba la situación.

Hubiese salido corriendo de allí, pero su mirada le daba confianza. Le pregunto si el Tren que había perdido exactamente era el que iba a Galicia, sí respondió. Entonces hemos perdido el mismo comentó, apuntando a su vez el próximo no sale hasta las 24.00 de la noche.

Así es, respondió la chica entonces le pregunto su nombre Nadia contestó y el tuyo se atrevió a preguntar, Adalberto respondió.

De pronto se vio envuelta en una conversación con un desconocido en aquel lugar, pero era como si lo conociera de toda la vida, una sensación tan extraña.

El le contó de su vida, como que sus padres eran de Galicia y tuvieron que emigrar a la Argentina, en busca de un futuro mejor, de ahí su acento Argentino a pesar de ser Gallego, sus padres seguían conservándolo aún.

Ella le contó que también era gallega, y que sus padres por suerte no tuvieron que emigrar, pues mantenían un negocio familiar de casi un siglo, y gracias a Dios les iba bien.

A medida que pasaban las horas percataron que tenían muchas cosas en común.

Quizás realmente no habían perdido aquel Tren, quizás lo tenían delante de sus ojos quien sabría si para siempre.

Texto: Silvia Hernández de Luis


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