jueves, 8 de mayo de 2025

LA ÚLTIMA LUZ

- Para cuando vuelvas estarán encendidas Lizbeth pero no te demores demasiado que en cualquier momento se podrían apagar y tendrías que cruzar a oscuras quién sabe por cuánto tiempo. - Ah y no hables con extraños, recuerdas lo que le sucedió a la hija de los Dalton, pobre chica, lo que le hicieron no tiene perdón de Dios. - Esta bien madre tendré cuidado y no hablaré con extraños, e intentaré no venir muy tarde. Lizbeth terminó de abrochar su capa, y como cada mañana se dirigió a casa de los señores Clarke, trabajaba como dama de compañía, de la señora Mary, que a sus noventa años de edad seguía igual de estupenda, parecía no envejecer nunca. Los Clarke pertenecían a una familia sumamente religiosa, la señora Mary era la madre, del señor Alfred, el mejor medico que había en Sheffield.... S.H.L.

No hay comentarios:

Publicar un comentario