jueves, 8 de mayo de 2025
DESDE EL FARO
Desde el faro se divisaba el azul del mar y algún que otro barco, mi padre y yo observábamos aquellas vistas inimaginables. En ese instante comprendí que comenzaba una nueva vida para mí. Aquel lugar me había encandilado. Estaba dispuesta a quedarme allí junto a él, así que pedí al señor con todo mi corazón, que lo protegiera para que siguiera a mi lado por muchos años más, era lo que tenia el habernos reencontrado después de tantos años de mi vida, sin saber si quiera que existía. Ahora mi padre y yo, sí somos realmente feliz. Texto: Silvia Hernández de Luis.
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