jueves, 8 de mayo de 2025
CADA ATARDECER
Cada atardecer acercaba a sus padres a aquel lugar tan especial para ambos,
porque era el único momento del día cual se reconocían el uno al otro. Por culpa
de aquella enfermedad que borra todos los recuerdos. Cada atardecer, así debía
seguir siendo, para que nunca se apagara ese amor tan puro y sincero. Le partía
el alma ver a sus padres así, y hacía todo lo posible, por devolverles esa
ilusión, cuando las farolas ya encendían, cuando pasear por allí era el momento,
cuando en sus dañadas mentes le venían aquellos recuerdos, para poder seguir
amándose en sus vidas, hasta el último aliento. Texto: Silvia Hernández de Luis.
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