viernes, 26 de marzo de 2021

DÍAS DE NIEBLA                                                                                              

El día estaba nublado aún así, le apetecía caminar como solía hacer todas las mañanas después del café. Así era su vida, desde que marcho a aquella ciudad. En la tarde trabajaba en aquel centro comercial, y allí era Feliz como dependienta en una de las perfumerías mas importante de aquel lugar. 

De ahí conocer todas las fragancias que utilizaban algunos transeúntes a su paso, no se equivocaba, amante de los perfumes como iba hacerlo. Perfectamente sabía distinguir con solo oler, de que estaban compuestos, sí de notas florales, orientales, de vainilla, de limón, era conocedora de todo ello, pues de pequeña solía regentar, con su madre la perfumería de la señora Liselot, que a su reapertura, regaló frasquitos de perfumes a todos sus clientes. 


La señora Liselot era de mediana edad, agradable y risueña, poco a poco se fue ganando el corazón de todos y se hizo de una buena clientela que no estaba nada mal.... 

Texto: Silvia Hernández de luis

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