Caminaba próxima a las vías sin rumbo fijo, imaginaba que el seguirla me llevaría a alguna estación de tren.
Atrás quedaron días de tristeza, de angustias y de llantos. Pues llevaba en ese orfanato casi diez años de mi vida. Al fin me sentía libre, aunque sin saber donde ir o que hacer.
Allí viví cosas que nunca debería de haber vivido.
Pase hambre pues apenas tenían comida para darnos, noches de frío, pues las mantas escaseaban, y muchas fueron las veces que tuvimos que ducharnos con el agua fría, ya que el termo eléctrico no alcanzaba para todos.
Al orfanato solían venir familias a visitarnos que estaban interesados en una adopción, de echo muchos de los niños fueron adoptados, pero siempre los mas pequeños ya que a partir de los seis años, todo era mas difícil, por muy callados que estuviéramos o bien que nos comportáramos. Así eran las cosas.
Lili y yo éramos de las mayores estábamos siempre juntas.
Solíamos hacernos cargo de los mas pequeños, pero cuando le cogíamos cariño, nos lo arrebataban de nuestros brazos aquellas familias que estaban interesadas en adoptar.
Hacía un año que Lili ya no estaba allí, pues había cumplido su mayoría de edad y tuvo que marchar. Desde entonces me sentí mas sola que nunca pues éramos tan amigas que sabíamos todo la una de la otra.
Pero esta vez al fin me tocaba marchar a mí....
Texto: Silvia Hernández de Luis
Atrás quedaron días de tristeza, de angustias y de llantos. Pues llevaba en ese orfanato casi diez años de mi vida. Al fin me sentía libre, aunque sin saber donde ir o que hacer.
Allí viví cosas que nunca debería de haber vivido.
Pase hambre pues apenas tenían comida para darnos, noches de frío, pues las mantas escaseaban, y muchas fueron las veces que tuvimos que ducharnos con el agua fría, ya que el termo eléctrico no alcanzaba para todos.
Al orfanato solían venir familias a visitarnos que estaban interesados en una adopción, de echo muchos de los niños fueron adoptados, pero siempre los mas pequeños ya que a partir de los seis años, todo era mas difícil, por muy callados que estuviéramos o bien que nos comportáramos. Así eran las cosas.
Lili y yo éramos de las mayores estábamos siempre juntas.
Solíamos hacernos cargo de los mas pequeños, pero cuando le cogíamos cariño, nos lo arrebataban de nuestros brazos aquellas familias que estaban interesadas en adoptar.
Hacía un año que Lili ya no estaba allí, pues había cumplido su mayoría de edad y tuvo que marchar. Desde entonces me sentí mas sola que nunca pues éramos tan amigas que sabíamos todo la una de la otra.
Pero esta vez al fin me tocaba marchar a mí....
Texto: Silvia Hernández de Luis
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Hola Silvia, nos conocimos en la comunión de María, y como te prometí he leído algunos de tus relatos, me gustaría dejarte el comentario sobre este último en particular.
ResponderEliminarTienes una redacción fácil y sencilla. Las ideas están claramente expuestas, dejando al lector las puertas abiertas a la reflexión personal sobre temas profundos, intensos. Me gusta tu sensibilidad, como abordas temas duros (la orfandad), pero a la vez tratados desde la esperanza que ofrece la amistad.
La vía del tren es la parábola de la sociedad actual, cada día iniciamos un camino fijo, principio y final están marcados en nuestras rutinas. No hay lugar para el cambio de dirección, apenas se nos ofrecen cruces, opciones. Decimos que somos seres libres, pero es un espejismo. La vía del tren indica comodidad, estabilidad, caminar sin riesgos, sabemos en qué estación debemos bajar. ¿Pero siempre debe ser así?
Sin embargo a Lili y la protagonista del relato, el tren de cada día puede cambiar. ¿Cuántas nuevas oportunidades se les presentarán? La esperanza de una vida nueva surge, la sociedad dejará de ser previsible y la libertad se presente.
Gracias por este relato. Félix.
Posdata: espero no molestarte al indicarte que hay varias faltas de ortografía. El corrector del ordenador, a veces, “juega malas pasadas”. Si actualizas o configuras tu procesador de texto no tendrás estos contratiempos. Mi correo fsjerez@ono.com.
Gracías a usted por leerlo Felix,me ha encantado como lo ha analizado. Mirare lo del corrector no ha pasado por ninguno.
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